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[...]   Mas, tendo lá ido os servidores, não os acharam na prisão e, voltando, lho anunciaram,   [...]

Atos dos Apóstolos: capítulo 5, verso 22

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Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 14
Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos -el número de los reunidos era de unos ciento veinte- y les dijo:
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 15
«Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, el que fue guía de los que prendieron a Jesús.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 16
Entonces oraron así: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muéstranos a cuál de estos dos has elegido,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 24
Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 10
«Hermanos, permitidme que os diga con toda libertad cómo el patriarca David murió y fue sepultado y su tumba permanece entre nosotros hasta el presente.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 29
Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 37
Pedro fijó en él la mirada juntamente con Juan, y le dijo: «Míranos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 4
«Ya sé yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 17
Moisés efectivamente dijo: El Señor Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 22
Al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus jefes, ancianos y escribas,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 5
Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: «Jefes del pueblo y ancianos,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 8
pues el hombre en quien se había realizado esta señal de curación tenía más de cuarenta años.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 22
Una vez libres, vinieron a los suyos y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y ancianos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 23
tú que has dicho por el Espíritu Santo, por boca de nuestro padre David, tu siervo: ¿A qué esta agitación de las naciones, estos vanos proyectos de los pueblos?
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 25
Por tanto, hermanos, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de sabiduría, y los pondremos al frente de este cargo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 3
los presentaron a los apóstoles y, habiendo hecho oración, les impusieron las manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 6
De esta forma amotinaron al pueblo, a los ancianos y escribas
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 12
El respondió: «Hermanos y padres, escuchad. El Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes de que se estableciese en Jarán
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 2
Dios habló así: Tus descendientes residirán como forasteros en tierra extraña y les esclavizarán y les maltratarán durante cuatrocientos años.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 6
la segunda vez José se dio a conocer a sus hermanos y conoció Faraón el linaje de José.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 13
«Cuando cumplió la edad de cuarenta años, se le ocurrió la idea de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 23
Pensaba él que sus hermanos comprenderían que Dios les daría la salvación por su mano
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 25
Al día siguiente se les presentó mientras estaban peleándose y trataba de ponerles en paz diciendo: "Amigos, que sois hermanos, ¿por qué os maltratáis uno a otro?"
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 26
«Al cabo de cuarenta años se le apareció un ángel en el desierto del monte Sinaí, sobre la llama de una zarza ardiendo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 30
Este les sacó, realizando prodigios y señales en la tierra de Egipto, en el mar Rojo y en el desierto durante cuarenta años.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 36
Este es el Moisés que dijo a los israelitas: Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 37
E hicieron aquellos días un becerro y ofrecieron un sacrificio al ídolo e hicieron una fiesta a las obras de sus manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 41
Entonces Dios se apartó de ellos y los entregó al culto del ejército del cielo, como está escrito en el libro de los Profetas: = ¿Es que me ofrecisteis víctimas y sacrificios durante cuarenta años en el desierto, casa de Israel? =
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 42
Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 17
Al ver Simón que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu, les ofreció dinero diciendo:
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 18
«Dadme a mí también este poder para que reciba el Espíritu Santo aquel a quien yo imponga las manos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 19
Ellos, después de haber dado testimonio y haber predicado la Palabra del Señor, se volvieron a Jerusalén evangelizando muchos pueblos samaritanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 25
y ha visto que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para devolverle la vista.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 12
Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 17
Los hermanos, al saberlo, le llevaron a Cesarea y le hicieron marchar a Tarso.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 30
Encontró allí a un hombre llamado Eneas, tendido en una camilla desde hacía ocho años, pues estaba paralítico.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 33
Los apóstoles y los hermanos que había por Judea oyeron que también los gentiles habían aceptado la Palabra de Dios
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 1
El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 12
y en cuanto le encontró, le llevó a Antioquía. Estuvieron juntos durante un año entero en la Iglesia y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de «cristianos».
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 26
Los discípulos determinaron enviar algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en Judea.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 29
De pronto se presentó el Angel del Señor y la celda se llenó de luz. Le dio el ángel a Pedro en el costado, le despertó y le dijo: «Levántate aprisa.» Y cayeron las cadenas de sus manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 7
Pedro volvió en sí y dijo: «Ahora me doy cuenta realmente de que el Señor ha enviado su ángel y me ha arrancado de las manos de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 11
El les hizo señas con la mano para que callasen y les contó cómo el Señor le había sacado de la prisión. Y añadió: «Comunicad esto a Santiago y a los hermanos.» Salió y marchó a otro lugar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 17
Entonces, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 3
Después de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: «Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 15
Y durante unos cuarenta años los rodeó de cuidados en el desierto
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 18
por unos 450 años. Después de esto les dio jueces hasta el profeta Samuel.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 20
Luego pidieron un rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, de la tribu de Benjamín, durante cuarenta años.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 21
«Hermanos, hijos de la raza de Abraham, y cuantos entre vosotros temen a Dios: a vosotros ha sido enviada esta Palabra de salvación.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 26
«Tened, pues, entendido, hermanos, que por medio de éste os es anunciado el perdón de los pecados
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 38
Pero los judíos que no habían creído excitaron y envenenaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 2
Con todo se detuvieron allí bastante tiempo, hablando con valentía del Señor que les concedía obrar por sus manos señales y prodigios, dando así testimonio de la predicación de su gracia.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 3
Bajaron algunos de Judea que enseñaban a los hermanos: «Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica, no podéis salvaros.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 1
Ellos, pues, enviados por la Iglesia, atravesaron Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles y produciendo gran alegría en todos los hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 3
Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 7
Cuando terminaron de hablar, tomó Santiago la palabra y dijo: «Hermanos, escuchadme.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 13
Por su medio les enviaron esta carta: «Los apóstoles y los presbíteros hermanos, saludan a los hermanos venidos de la gentilidad que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 23
Judas y Silas, que eran también profetas, exhortaron con un largo discurso a los hermanos y les confortaron.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 32
Pasado algún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos para volver a los que los habían enviado.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 33
Al cabo de algunos días dijo Pablo a Bernabé: «Volvamos ya a ver cómo les va a los hermanos en todas aquellas ciudades en que anunciamos la palabra del Señor.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 36
por su parte Pablo eligió por compañero a Silas y partió, encomendado por los hermanos a la gracia de Dios.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 40
Los hermanos de Listra e Iconio daban de él un buen testimonio.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 2
Por la noche Pablo tuvo una visión: Un macedonio estaba de pie suplicándole: «Pasa a Macedonia y ayúdanos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 9
y predican unas costumbres que nosotros, por ser romanos, no podemos aceptar ni practicar.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 21
Pero Pablo les contestó: «Después de habernos azotado públicamente sin habernos juzgado, a pesar de ser nosotros ciudadanos romanos, nos echaron a la cárcel
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 37
Los lictores transmitieron estas palabras a los pretores. Les entró miedo al oír que eran romanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 38
Al salir de la cárcel se fueron a casa de Lidia, volvieron a ver a los hermanos, los animaron y se marcharon.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 40
Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos ante los magistrados de la ciudad gritando: «Esos que han revolucionado todo el mundo se han presentado también aquí,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 6
Inmediatamente, por la noche, los hermanos enviaron hacia Berea a Pablo y Silas. Ellos, al llegar allí, se fueron a la sinagoga de los judíos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 10
Los hermanos entonces hicieron marchar a toda prisa a Pablo hasta el mar
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 14
«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 24
ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 25
Queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron a ello y escribieron a los discípulos para que le recibieran. Una vez allí fue de gran provecho, con el auxilio de la gracia, a los que habían creído
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 27
Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 6
Esto duró dos años, de forma que pudieron oír la Palabra del Señor todos los habitantes de Asia, tanto judíos como griegos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 10
pero estáis viendo y oyendo decir que no solamente en Éfeso, sino en casi toda el Asia, ese Pablo persuade y aparta a mucha gente, diciendo que no son dioses los que se fabrican con las manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 26
Por tanto, vigilad y acordaos que durante tres años no he cesado de amonestaros día y noche con lágrimas a cada uno de vosotros.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 31
Vosotros sabéis que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compañeros.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 34
se acercó a nosotros, tomó el cinturón de Pablo, se ató sus pies y sus manos y dijo: «Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al hombre de quien es este cinturón. Y le entregarán en manos de los gentiles.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 11
Llegados a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con alegría.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 17
«Hermanos y padres, escuchad la defensa que ahora hago ante vosotros.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 1
como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había, para que fueran castigados.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 5
Pablo miró fijamente al Sanedrín y dijo: «Hermanos, yo me he portado con entera buena conciencia ante Dios, hasta este día.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 1
Pablo contestó: «No sabía, hermanos, que fuera el Sumo Sacerdote
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 5
Pablo, dándose cuenta de que una parte eran saduceos y la otra fariseos, gritó en medio del Sanedrín: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 6
Estos, pues, se presentaron a los sumos sacerdotes y a los ancianos y le dijeron: «Bajo anatema nos hemos comprometido a no probar cosa alguna hasta que no hayamos dado muerte a Pablo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 14
Este hombre había sido apresado por los judíos y estaban a punto de matarlo cuando, al saber que era romano, acudí yo con la tropa y le libré de sus manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 27
Cinco días después bajó el Sumo Sacerdote Ananías con algunos ancianos y un tal Tértulo, abogado, y presentaron ante el procurador acusación contra Pablo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 24, Verso 1
Entonces el procurador concedió la palabra a Pablo y éste respondió: «Yo sé que desde hace muchos años vienes juzgando a esta nación
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 24, Verso 10
«Al cabo de muchos años he venido a traer limosnas a los de mi nación y a presentar ofrendas.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 24, Verso 17
Pasados dos años Félix recibió como sucesor a Porcio Festo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 24, Verso 27
Estando yo en Jerusalén presentaron contra él acusación los sumos sacerdotes y los ancianos de los judíos, pidiendo contra él sentencia condenatoria.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 15
Yo les respondí que no es costumbre de los romanos entregar a un hombre antes de que el acusado tenga ante sí a los acusadores y se le dé la posibilidad de defenderse de la acusación.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 16
Y al tercer día con sus propias manos arrojaron al mar el aparejo de la nave.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 19
y los demás saliesen unos sobre tablones, otros sobre los despojos de la nave. De esta forma todos llegamos a tierra sanos y salvos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 44
Precisamente el padre de Publio se hallaba en cama atacado de fiebres y disentería. Pablo entró a verle, hizo oración, le impuso las manos y le curó.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 8
Encontramos allí hermanos y tuvimos el consuelo de permanecer con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 14
Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 15
Tres días después convocó a los principales judíos. Una vez reunidos, les dijo: «Hermanos, yo, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de los padres, fui apresado en Jerusalén y entregado en manos de los romanos,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 17
Ellos le respondieron: «Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, ni ninguno de los hermanos llegados aquí nos ha referido o hablado nada malo de ti.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 21
Pablo permaneció dos años enteros en una casa que había alquilado y recibía a todos los que acudían a él
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 30
E Frígia e Panfília, Egito e partes da Líbia, junto a Cirene, e forasteiros romanos, tanto judeus como prosélitos,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 2, Verso 10
Pois tinha mais de quarenta anos o homem em quem se operara aquele milagre de saúde.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 22
E falou Deus assim: Que a sua descendência seria peregrina em terra alheia, e a sujeitariam à escravidão, e a maltratariam por quatrocentos anos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 6
E, quando completou a idade de quarenta anos, veio-lhe ao coração ir visitar seus irmãos, os filhos de Israel.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 23
E, completados quarenta anos, apareceu-lhe o anjo do Senhor no deserto do monte Sinai, numa chama de fogo no meio de uma sarça.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 30
Foi este que os conduziu para fora, fazendo prodígios e sinais na terra do Egito, e no Mar Vermelho, e no deserto, por quarenta anos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 36
Mas Deus se afastou, e os abandonou a que servissem ao exército do céu, como está escrito no livro dos profetas: Porventura me oferecestes vítimas e sacrifícios No deserto por quarenta anos, ó casa de Israel?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 42
Tendo eles, pois, testificado e falado a palavra do Senhor, voltaram para Jerusalém e em muitas aldeias dos samaritanos anunciaram o evangelho.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 25
E achou ali certo homem, chamado Enéias, jazendo numa cama havia oito anos, o qual era paralítico.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 33
E suportou os seus costumes no deserto por espaço de quase quarenta anos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 18
E, depois disto, por quase quatrocentos e cinqüenta anos, lhes deu juízes, até ao profeta Samuel.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 20
E depois pediram um rei, e Deus lhes deu por quarenta anos, a Saul filho de Quis, homem da tribo de Benjamim.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 21
E nos expõem costumes que não nos é lícito receber nem praticar, visto que somos romanos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 21
Mas Paulo replicou: Açoitaram-nos publicamente e, sem sermos condenados, sendo homens romanos, nos lançaram na prisão, e agora encobertamente nos lançam fora? Não será assim
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 37
E durou isto por espaço de dois anos
Atos dos Apóstolos, Capítulo 19, Verso 10
Portanto, vigiai, lembrando-vos de que durante três anos, não cessei, noite e dia, de admoestar com lágrimas a cada um de vós.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 31
Paulo, porém, fazendo-lhe o presidente sinal que falasse, respondeu: Porque sei que já vai para muitos anos que desta nação és juiz, com tanto melhor ânimo respondo por mim.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 10
Ora, muitos anos depois, vim trazer à minha nação esmolas e ofertas.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 17
Mas, passados dois anos, Félix teve por sucessor a Pôrcio Festo
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 27
Aos quais respondi não ser costume dos romanos entregar algum homem à morte, sem que o acusado tenha presentes os seus acusadores, e possa defender-se da acusação.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 16
E aconteceu que, três dias depois, Paulo convocou os principais dos judeus e, juntos eles, lhes disse: Homens irmãos, não havendo eu feito nada contra o povo, ou contra os ritos paternos, vim contudo preso desde Jerusalém, entregue nas mãos dos romanos
Atos dos Apóstolos, Capítulo 28, Verso 17
E Paulo ficou dois anos inteiros na sua própria habitação que alugara, e recebia todos quantos vinham vê-lo
Atos dos Apóstolos, Capítulo 28, Verso 30