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[...]   Hablaba también y discutía con los helenistas   [...]

Hechos de los Apóstoles: capítulo 9, verso 29

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Term: ciudad • Found: 49
«Porque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has ungido,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 27
También acudía la multitud de las ciudades vecinas a Jerusalén trayendo enfermos y atormentados por espíritus inmundos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 5, Verso 16
le echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 58
Felipe bajó a una ciudad de Samaria y les predicaba a Cristo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 5
Y hubo una gran alegría en aquella ciudad.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 8
En la ciudad había ya de tiempo atrás un hombre llamado Simón que practicaba la magia y tenía atónito al pueblo de Samaria y decía que él era algo grande.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 9
Felipe se encontró en Azoto y recorría evangelizando todas las ciudades hasta llegar a Cesarea.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 40
Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 6
Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subió Pedro al terrado, sobre la hora sexta, para hacer oración.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 10, Verso 9
«Estaba yo en oración en la ciudad de Joppe y en éxtasis vi una visión: una cosa así como un lienzo, atado por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y llegó hasta mí.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 5
Pasaron la primera y segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. Esta se les abrió por sí misma. Salieron y anduvieron hasta el final de una calle. Y de pronto el ángel le dejó.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 10
El sábado siguiente se congregó casi toda la ciudad para escuchar la Palabra de Dios.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 44
Pero los judíos incitaron a mujeres distinguidas que adoraban a Dios, y a los principales de la ciudad
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 50
La gente de la ciudad se dividió: unos a favor de los judíos y otros a favor de los apóstoles.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 4
al saberlo, huyeron a las ciudades de Licaonia, a Listra y Derbe y sus alrededores.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 6
El sacerdote del templo de Zeus que hay a la entrada de la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas y a una con la gente se disponía a sacrificar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 13
Vinieron entonces de Antioquía e Iconio algunos judíos y, habiendo persuadido a la gente, lapidaron a Pablo y le arrastraron fuera de la ciudad, dándole por muerto.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 19
Pero él se levantó y, rodeado de los discípulos, entró en la ciudad. Al día siguiente marchó con Bernabé a Derbe.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 20
Habiendo evangelizado aquella ciudad y conseguido bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 21
Porque desde tiempos antiguos Moisés tiene en cada ciudad sus predicadores y es leído cada sábado en las sinagogas.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 21
Al cabo de algunos días dijo Pablo a Bernabé: «Volvamos ya a ver cómo les va a los hermanos en todas aquellas ciudades en que anunciamos la palabra del Señor.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 36
Conforme iban pasando por las ciudades, les iban entregando, para que las observasen, las decisiones tomadas por los apóstoles y presbíteros en Jerusalén.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 4
de allí pasamos a Filipos, que es una de las principales ciudades de la demarcación de Macedonia, y colonia. En esta ciudad nos detuvimos algunos días.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 12
Una de ellas, llamada Lidia, vendedora de púrpura, natural de la ciudad de Tiatira, y que adoraba a Dios, nos escuchaba. El Señor le abrió el corazón para que se adhiriese a las palabras de Pablo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 14
los presentaron a los pretores y dijeron: «Estos hombres alborotan nuestra ciudad
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 20
Pero Pablo les contestó: «Después de habernos azotado públicamente sin habernos juzgado, a pesar de ser nosotros ciudadanos romanos, nos echaron a la cárcel
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 37
Vinieron y les rogaron que saliesen de la ciudad.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 39
Pero los judíos, llenos de envidia, reunieron a gente maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad. Se presentaron en casa de Jasón buscándolos para llevarlos ante el pueblo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 5
Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos ante los magistrados de la ciudad gritando: «Esos que han revolucionado todo el mundo se han presentado también aquí,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 6
Al oír esto, el pueblo y los magistrados de la ciudad se alborotaron.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 8
Mientras Pablo les esperaba en Atenas, estaba interiormente indignado al ver la ciudad llena de ídolos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 16
porque yo estoy contigo y nadie te pondrá la mano encima para hacerte mal, pues tengo yo un pueblo numeroso en esta ciudad.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 10
La ciudad se llenó de confusión. Todos a una se precipitaron en el teatro arrastrando consigo a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de viaje de Pablo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 29
Cuando el magistrado logró calmar a la gente, dijo: «Efesios, ¿quién hay que no sepa que la ciudad de los efesios es la guardiana del templo de la gran Artemisa y de su estatua caída del cielo?
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 35
solamente sé que en cada ciudad el Espíritu Santo me testifica que me aguardan prisiones y tribulaciones.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 23
Cuando se nos pasaron aquellos días, salimos y nos pusimos en camino. Todos nos acompañaron con sus mujeres e hijos, hasta las afueras de la ciudad. En la playa nos pusimos de rodillas y oramos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 5
Pues habían visto anteriormente con él en la ciudad a Trofimo, de Éfeso, a quien creían que Pablo había introducido en el Templo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 29
Toda la ciudad se alborotó y la gente concurrió de todas partes. Se apoderaron de Pablo y lo arrastraron fuera del Templo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 30
Pablo dijo: «Yo soy un judío, de Tarso, ciudadano de una ciudad no oscura de Cilicia. Te ruego que me permitas hablar al pueblo.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 39
«Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel en la exacta observancia de la Ley de nuestros padres
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 3
Cuando le tenían estirado con las correas, dijo Pablo al centurión que estaba allí: «¿Os es lícito azotar a un ciudadano romano sin haberle juzgado?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 25
Al oír esto el centurión fue donde el tribuno y le dijo: «¿Qué vas a hacer? Este hombre es ciudadano romano.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 26
Acudió el tribuno y le preguntó: «Dime, ¿eres ciudadano romano?» - «Sí», respondió.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 27
- «Yo, dijo el tribuno, conseguí esta ciudadanía por una fuerte suma.» - «Pues yo, contestó Pablo, la tengo por nacimiento.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 28
Al momento se retiraron los que iban a darle tormento. El tribuno temió al darse cuenta que le había encadenado siendo ciudadano romano.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 29
Y ni en el Templo, ni en las sinagogas ni por la ciudad me han encontrado discutiendo con nadie ni alborotando a la gente.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 24, Verso 12
Al día siguiente vinieron Agripa y Berenice con gran ostentación y entraron en la sala de audiencia, junto con los tribunos y los personajes de más categoría de la ciudad. A una orden de Festo, trajeron a Pablo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 23
Frecuentemente recorría todas las sinagogas y a fuerza de castigos les obligaba a blasfemar y, rebosando furor contra ellos, los perseguía hasta en las ciudades extranjeras.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 26, Verso 11
y costeándola con dificultad, llegamos a un lugar llamado Puertos Buenos, cerca del cual se encuentra la ciudad de Lasea.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 8