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[...]   Llegados a Jerusalén fueron recibidos por la Iglesia y por los apóstoles y presbíteros, y contaron cuanto Dios había hecho juntamente con ellos.   [...]

Hechos de los Apóstoles: capítulo 15, verso 4

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Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 14
Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos -el número de los reunidos era de unos ciento veinte- y les dijo:
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 15
«Hermanos, era preciso que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo, por boca de David, había hablado ya acerca de Judas, el que fue guía de los que prendieron a Jesús.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 16
Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 10
«Hermanos, permitidme que os diga con toda libertad cómo el patriarca David murió y fue sepultado y su tumba permanece entre nosotros hasta el presente.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 29
Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 37
«Ya sé yo, hermanos, que obrasteis por ignorancia, lo mismo que vuestros jefes.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 17
Moisés efectivamente dijo: El Señor Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 22
Por tanto, hermanos, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de sabiduría, y los pondremos al frente de este cargo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 3
los presentaron a los apóstoles y, habiendo hecho oración, les impusieron las manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 6
El respondió: «Hermanos y padres, escuchad. El Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes de que se estableciese en Jarán
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 2
la segunda vez José se dio a conocer a sus hermanos y conoció Faraón el linaje de José.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 13
«Cuando cumplió la edad de cuarenta años, se le ocurrió la idea de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 23
Pensaba él que sus hermanos comprenderían que Dios les daría la salvación por su mano
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 25
Al día siguiente se les presentó mientras estaban peleándose y trataba de ponerles en paz diciendo: "Amigos, que sois hermanos, ¿por qué os maltratáis uno a otro?"
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 26
Este es el Moisés que dijo a los israelitas: Dios os suscitará un profeta como yo de entre vuestros hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 37
E hicieron aquellos días un becerro y ofrecieron un sacrificio al ídolo e hicieron una fiesta a las obras de sus manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 41
Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 17
Al ver Simón que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu, les ofreció dinero diciendo:
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 18
«Dadme a mí también este poder para que reciba el Espíritu Santo aquel a quien yo imponga las manos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 19
y ha visto que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para devolverle la vista.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 12
Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 17
Los hermanos, al saberlo, le llevaron a Cesarea y le hicieron marchar a Tarso.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 30
Los apóstoles y los hermanos que había por Judea oyeron que también los gentiles habían aceptado la Palabra de Dios
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 1
El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 12
Los discípulos determinaron enviar algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en Judea.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 29
De pronto se presentó el Angel del Señor y la celda se llenó de luz. Le dio el ángel a Pedro en el costado, le despertó y le dijo: «Levántate aprisa.» Y cayeron las cadenas de sus manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 7
Pedro volvió en sí y dijo: «Ahora me doy cuenta realmente de que el Señor ha enviado su ángel y me ha arrancado de las manos de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 11
El les hizo señas con la mano para que callasen y les contó cómo el Señor le había sacado de la prisión. Y añadió: «Comunicad esto a Santiago y a los hermanos.» Salió y marchó a otro lugar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 17
Entonces, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 3
Después de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: «Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 15
«Hermanos, hijos de la raza de Abraham, y cuantos entre vosotros temen a Dios: a vosotros ha sido enviada esta Palabra de salvación.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 26
«Tened, pues, entendido, hermanos, que por medio de éste os es anunciado el perdón de los pecados
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 38
Pero los judíos que no habían creído excitaron y envenenaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 2
Con todo se detuvieron allí bastante tiempo, hablando con valentía del Señor que les concedía obrar por sus manos señales y prodigios, dando así testimonio de la predicación de su gracia.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 3
Bajaron algunos de Judea que enseñaban a los hermanos: «Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica, no podéis salvaros.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 1
Ellos, pues, enviados por la Iglesia, atravesaron Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles y produciendo gran alegría en todos los hermanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 3
Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 7
Cuando terminaron de hablar, tomó Santiago la palabra y dijo: «Hermanos, escuchadme.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 13
Por su medio les enviaron esta carta: «Los apóstoles y los presbíteros hermanos, saludan a los hermanos venidos de la gentilidad que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 23
Judas y Silas, que eran también profetas, exhortaron con un largo discurso a los hermanos y les confortaron.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 32
Pasado algún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos para volver a los que los habían enviado.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 33
Al cabo de algunos días dijo Pablo a Bernabé: «Volvamos ya a ver cómo les va a los hermanos en todas aquellas ciudades en que anunciamos la palabra del Señor.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 36
por su parte Pablo eligió por compañero a Silas y partió, encomendado por los hermanos a la gracia de Dios.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 40
Los hermanos de Listra e Iconio daban de él un buen testimonio.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 2
y predican unas costumbres que nosotros, por ser romanos, no podemos aceptar ni practicar.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 21
Pero Pablo les contestó: «Después de habernos azotado públicamente sin habernos juzgado, a pesar de ser nosotros ciudadanos romanos, nos echaron a la cárcel
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 37
Los lictores transmitieron estas palabras a los pretores. Les entró miedo al oír que eran romanos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 38
Al salir de la cárcel se fueron a casa de Lidia, volvieron a ver a los hermanos, los animaron y se marcharon.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 40
Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos ante los magistrados de la ciudad gritando: «Esos que han revolucionado todo el mundo se han presentado también aquí,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 6
Inmediatamente, por la noche, los hermanos enviaron hacia Berea a Pablo y Silas. Ellos, al llegar allí, se fueron a la sinagoga de los judíos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 10
Los hermanos entonces hicieron marchar a toda prisa a Pablo hasta el mar
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 14
«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 24
ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 25
Queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron a ello y escribieron a los discípulos para que le recibieran. Una vez allí fue de gran provecho, con el auxilio de la gracia, a los que habían creído
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 27
Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 6
pero estáis viendo y oyendo decir que no solamente en Éfeso, sino en casi toda el Asia, ese Pablo persuade y aparta a mucha gente, diciendo que no son dioses los que se fabrican con las manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 26
Vosotros sabéis que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compañeros.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 34
se acercó a nosotros, tomó el cinturón de Pablo, se ató sus pies y sus manos y dijo: «Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al hombre de quien es este cinturón. Y le entregarán en manos de los gentiles.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 11
Llegados a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con alegría.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 17
«Hermanos y padres, escuchad la defensa que ahora hago ante vosotros.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 1
como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había, para que fueran castigados.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 5
Pablo miró fijamente al Sanedrín y dijo: «Hermanos, yo me he portado con entera buena conciencia ante Dios, hasta este día.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 1
Pablo contestó: «No sabía, hermanos, que fuera el Sumo Sacerdote
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 5
Pablo, dándose cuenta de que una parte eran saduceos y la otra fariseos, gritó en medio del Sanedrín: «Hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 6
Este hombre había sido apresado por los judíos y estaban a punto de matarlo cuando, al saber que era romano, acudí yo con la tropa y le libré de sus manos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 27
Yo les respondí que no es costumbre de los romanos entregar a un hombre antes de que el acusado tenga ante sí a los acusadores y se le dé la posibilidad de defenderse de la acusación.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 16
Y al tercer día con sus propias manos arrojaron al mar el aparejo de la nave.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 19
Precisamente el padre de Publio se hallaba en cama atacado de fiebres y disentería. Pablo entró a verle, hizo oración, le impuso las manos y le curó.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 8
Encontramos allí hermanos y tuvimos el consuelo de permanecer con ellos siete días. Y así llegamos a Roma.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 14
Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 15
Tres días después convocó a los principales judíos. Una vez reunidos, les dijo: «Hermanos, yo, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres de los padres, fui apresado en Jerusalén y entregado en manos de los romanos,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 17
Ellos le respondieron: «Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, ni ninguno de los hermanos llegados aquí nos ha referido o hablado nada malo de ti.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 21
E Frígia e Panfília, Egito e partes da Líbia, junto a Cirene, e forasteiros romanos, tanto judeus como prosélitos,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 2, Verso 10
E nos expõem costumes que não nos é lícito receber nem praticar, visto que somos romanos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 21
Mas Paulo replicou: Açoitaram-nos publicamente e, sem sermos condenados, sendo homens romanos, nos lançaram na prisão, e agora encobertamente nos lançam fora? Não será assim
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 37
Aos quais respondi não ser costume dos romanos entregar algum homem à morte, sem que o acusado tenha presentes os seus acusadores, e possa defender-se da acusação.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 16
E aconteceu que, três dias depois, Paulo convocou os principais dos judeus e, juntos eles, lhes disse: Homens irmãos, não havendo eu feito nada contra o povo, ou contra os ritos paternos, vim contudo preso desde Jerusalém, entregue nas mãos dos romanos
Atos dos Apóstolos, Capítulo 28, Verso 17