Ver do Capítulo Verso ao Capítulo Verso
[...]   Portanto, no dia de hoje, vos protesto que estou limpo do sangue de todos.   [...]

Atos dos Apóstolos: capítulo 20, verso 26

Search results

Term: para • Found: 314
il quale trovò grazia presso Dio e chiese di preparare una ferma dimora al Dio di Giacobbe.
Atti degli apostoli, Capitolo 7, Versetto 46
e molti paralitici e molti zoppi furon guariti. Perciò, grande allegrezza era in quella città.
Atti degli apostoli, Capitolo 8, Versetto 8
E lì trovò un uomo, chiamato Enea, che era paralitico e da otto anni giaceva nel suo lettuccio.
Atti degli apostoli, Capitolo 9, Versetto 33
E sentendo fame, desiderava di prender cibo; e, mentre glielo preparavano, fu rapito in estasi;
Atti degli apostoli, Capitolo 10, Versetto 10
Or Paolo e i suoi compagni, imbarcatisi a Pafo, arrivarono a Perge di Panfilia; ma, Giovanni, separatosi da loro, ritornò a Gerusalemme.
Atti degli apostoli, Capitolo 13, Versetto 13
E il dissenso fu tale, che si separarono l'un dall'altro: Barnaba, preso con sé Marco, s'imbarcò per Cipro;
Atti degli apostoli, Capitolo 15, Versetto 39
Ma siccome alcuni si ostinavano a non credere, e sparlavano della dottrina del Signore dinanzi alla moltitudine, egli, separatosi da loro, riunì a parte i discepoli, e tenne ogni giorno adunanza d'istruzione nella scuola d'un certo Tiranno.
Atti degli apostoli, Capitolo 19, Versetto 9
ma tu non ti fidare di essi, perché più di quaranta de' loro gli preparano insidie, avendo fatto voto con imprecazioni di non mangiare né bere, sino a che non l'abbiano ucciso: ed ora stanno pronti, aspettando il tuo assenso».
Atti degli apostoli, Capitolo 23, Versetto 21
e fate preparare delle cavalcature per porvi Paolo sopra e condurlo salvo al governatore Felice».
Atti degli apostoli, Capitolo 23, Versetto 24
para ocupar en el ministerio del apostolado el puesto del que Judas desertó para irse adonde le correspondía.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 25
porque dice de él David: Veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que está a mi derecha, para que no vacile.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 25
Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 38
pues la Promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 39
Pedro y Juan subían al Templo para la oración de la hora nona.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 1
Había un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y ponían todos los días junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 2
Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 19
Para vosotros en primer lugar ha resucitado Dios a su Siervo y le ha enviado para bendeciros, apartándoos a cada uno de vuestras iniquidades.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 26
Decían: «¿Qué haremos con estos hombres? Es evidente para todos los habitantes de Jerusalén, que ellos han realizado una señal manifiesta, y no podemos negarlo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 16
Pero a fin de que esto no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen ya más a nadie en este nombre.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 17
para realizar lo que en tu poder y en tu sabiduría habías predeterminado que sucediera.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 28
extendiendo tu mano para realizar curaciones, señales y prodigios por el nombre de tu santo siervo Jesús.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 30
Pedro le dijo: «Ananías, ¿cómo es que Satanás llenó tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del campo?
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 5, Verso 3
Y Pedro le replicó: «¿Cómo os habéis puesto de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? Mira, aquí a la puerta están los pies de los que han enterrado a tu marido
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 5, Verso 9
Hasta tal punto que incluso sacaban los enfermos a las plazas y los colocaban en lechos y camillas, para que, al pasar Pedro, siquiera su sombra cubriese a alguno de ellos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 5, Verso 15
A éste le ha exaltado Dios con su diestra como Jefe y Salvador, para conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 5, Verso 31
Entonces sobornaron a unos hombres para que dijeran: «Nosotros hemos oído a éste pronunciar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 11
Presentaron entonces testigos falsos que declararon: «Este hombre no para de hablar en contra del Lugar Santo y de la Ley
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 6, Verso 13
= Obrando astutamente contra nuestro linaje, este rey maltrató = a nuestros padres hasta obligarles a exponer sus niños, para que no vivieran.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 19
este es aquel a quien no quisieron obedecer nuestros padres, sino que le rechazaron para volver su corazón hacia Egipto,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 39
Os llevasteis la tienda de Moloc y la estrella del dios Refán, las imágenes que hicisteis para adorarlas
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 43
que halló gracia ante Dios y pidió encontrar una Morada para la casa de Jacob.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 46
pues de muchos posesos salían los espíritus inmundos dando grandes voces, y muchos paralíticos y cojos quedaron curados.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 7
Estos bajaron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 15
«Dadme a mí también este poder para que reciba el Espíritu Santo aquel a quien yo imponga las manos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 19
Simón respondió: «Rogad vosotros al Señor por mí, para que no venga sobre mí ninguna de esas cosas que habéis dicho.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 24
y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 2
y ha visto que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para devolverle la vista.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 12
y que está aquí con poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 14
Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 17
Pero Saulo tuvo conocimiento de su determinación. Hasta las puertas estaban guardadas día y noche para poderle matar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 24
Encontró allí a un hombre llamado Eneas, tendido en una camilla desde hacía ocho años, pues estaba paralítico.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 33
Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subió Pedro al terrado, sobre la hora sexta, para hacer oración.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 10, Verso 9
Sintió hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban le sobrevino un éxtasis,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 10, Verso 10
Al instante mandé enviados donde ti, y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros, en la presencia de Dios, estamos dispuestos para escuchar todo lo que te ha sido ordenado por el Señor.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 10, Verso 33
quien te dirá palabras que traerán la salvación para ti y para toda tu casa."
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 14
Por tanto, si Dios les ha concedido el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poner obstáculos a Dios?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 17
Partió para Tarso en busca de Saulo,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 25
Los discípulos determinaron enviar algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en Judea.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 29
Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 1
Le apresó, pues, le encarceló y le confió a cuatro escuadras de cuatro soldados para que le custodiasen, con la intención de presentarle delante del pueblo después de la Pascua.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 4
El les hizo señas con la mano para que callasen y les contó cómo el Señor le había sacado de la prisión. Y añadió: «Comunicad esto a Santiago y a los hermanos.» Salió y marchó a otro lugar.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 17
Mientras estaban celebrando el culto del Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: «Separadme ya a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 2
Después de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: «Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 15
De la descendencia de éste, Dios, según la Promesa, ha suscitado para Israel un Salvador, Jesús.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 23
Y que le resucitó de entre los muertos para nunca más volver a la corrupción, lo tiene declarado: Os daré las cosas santas de David, las verdaderas.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 34
El sábado siguiente se congregó casi toda la ciudad para escuchar la Palabra de Dios.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 44
Pues así nos lo ordenó el Señor: Te he puesto como la luz de los gentiles, para que lleves la salvación hasta el fin de la tierra.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 47
Como se alzasen judíos y gentiles con sus jefes para ultrajarles y apedrearles,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 5
Este escuchaba a Pablo que hablaba. Pablo fijó en él su mirada y viendo que tenía fe para ser curado,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 9
confortando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a perseverar en la fe y diciéndoles: «Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 22
Allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían partido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían realizado.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 26
Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron para decir que era necesario circuncidar a los gentiles y mandarles guardar la Ley de Moisés.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 5
Se reunieron entonces los apóstoles y presbíteros para tratar este asunto.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 6
Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 7
Simeón ha referido cómo Dios ya al principio intervino para procurarse entre los gentiles un pueblo para su Nombre.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 14
Para que el resto de los hombres busque al Señor, y todas las naciones que han sido consagradas a mi nombre, dice el Señor que hace
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 17
Pasado algún tiempo, fueron despedidos en paz por los hermanos para volver a los que los habían enviado.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 33
Pablo, en cambio, pensaba que no debían llevar consigo al que se había separado de ellos en Panfilia y no les había acompañado en la obra.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 38
Se produjo entonces una tirantez tal que acabaron por separarse el uno del otro: Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó rumbo a Chipre
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 39
Conforme iban pasando por las ciudades, les iban entregando, para que las observasen, las decisiones tomadas por los apóstoles y presbíteros en Jerusalén.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 4
En cuanto tuvo la visión, inmediatamente intentamos pasar a Macedonia, persuadidos de que Dios nos había llamado para evangelizarles.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 10
El sábado salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde suponíamos que habría un sitio para orar. Nos sentamos y empezamos a hablar a las mujeres que habían concurrido.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 13
Una de ellas, llamada Lidia, vendedora de púrpura, natural de la ciudad de Tiatira, y que adoraba a Dios, nos escuchaba. El Señor le abrió el corazón para que se adhiriese a las palabras de Pablo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 14
los sacó fuera y les dijo: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 16, Verso 30
Pero los judíos, llenos de envidia, reunieron a gente maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad. Se presentaron en casa de Jasón buscándolos para llevarlos ante el pueblo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 5
Estos eran de un natural mejor que los de Tesalónica, y aceptaron la palabra de todo corazón. Diariamente examinaban las Escrituras para ver si las cosas eran así.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 11
Los que conducían a Pablo le llevaron hasta Atenas y se volvieron con una orden para Timoteo y Silas de que fueran donde él lo antes posible.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 15
El creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 26
con el fin de que buscasen la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 27
porque yo estoy contigo y nadie te pondrá la mano encima para hacerte mal, pues tengo yo un pueblo numeroso en esta ciudad.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 10
diciendo: «Este persuade a la gente para que adore a Dios de una manera contraria a la Ley.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 13
Después de pasar allí algún tiempo marchó a recorrer una tras otra las regiones de Galacia y Frigia para fortalecer a todos los discípulos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 23
Queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron a ello y escribieron a los discípulos para que le recibieran. Una vez allí fue de gran provecho, con el auxilio de la gracia, a los que habían creído
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 18, Verso 27
Pasó allí tres meses. Los judíos tramaron una conjuración contra él cuando estaba a punto de embarcarse para Siria
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 3
El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para la fracción del pan, Pablo, que debía marchar al día siguiente, conversaba con ellos y alargó la charla hasta la media noche.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 7
Había abundantes lámparas en la estancia superior donde estábamos reunidos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 8
Pablo había resuelto pasar de largo por Éfeso, para no perder tiempo en Asia. Se daba prisa, porque quería estar, si le era posible, el día de Pentecostés en Jerusalén.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 16
dando testimonio tanto a judíos como a griegos para que se convirtieran a Dios y creyeran en nuestro Señor Jesús.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 21
«Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio hijo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 28
y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 30
«Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 32
Encontramos una nave que partía para Fenicia
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 2
Transcurridos estos días y hechos los preparativos de viaje, subimos a Jerusalén.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 15
Entonces Pablo tomó al día siguiente a los hombres, y habiéndose purificado con ellos, entró en el Templo para declarar el cumplimiento del plazo de los días de la purificación cuando se había de presentar la ofrenda por cada uno de ellos.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 26
Cuando estaban ya para cumplirse los siete días, los judíos venidos de Asia le vieron en el Templo, revolvieron a todo el pueblo, le echaron mano
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 27
como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había, para que fueran castigados.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 5
El me dijo: "El Dios de nuestros padres te ha destinado para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus labios,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 14
El tribuno mandó llevarlo dentro del cuartel y dijo que lo sometieran a los azotes para averiguar por qué motivo gritaban así contra él.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 24
Entonces Pablo le dijo: «¡Dios te golpeará a ti, pared blanqueada! ¿Tú te sientas para juzgarme conforme la Ley y mandas, violando la Ley, que me golpeen?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 3
- «Los judíos, contestó, se han concertado para pedirte que mañana bajes a Pablo al Sanedrín con el pretexto de hacer una indagación más a fondo sobre él.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 20
Pero tú no les hagas caso, pues le preparan una celada más de cuarenta hombres de entre ellos, que se han comprometido bajo anatema a no comer ni beber hasta haberle dado muerte
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 21
Después llamó a dos centuriones y les dijo: «Tened preparados para la tercera hora de la noche doscientos soldados, para ir a Cesarea, setenta de caballería y doscientos lanceros.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 23
Preparad también cabalgaduras para que monte Pablo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 24
Pero habiéndome llegado el aviso de que se preparaba una celada contra este hombre, al punto te lo he mandado y he informado además a sus acusadores que formulen sus quejas contra él ante ti.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 23, Verso 30
Pero para no molestarte más, te ruego que nos escuches un momento con tu característica clemencia.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 24, Verso 4
le pedían una gracia contra él, que le hiciera trasladar a Jerusalén, mientras preparaban una celada para matarle en el camino.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 3
Pero Festo les contestó que Pablo debía estar custodiado en Cesarea, y que él mismo estaba para marchar allá inmediatamente.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 4
para que les abras los ojos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 26, Verso 18
«Amigos, veo que la navegación va a traer gran peligro y grave daño no sólo para el cargamento y la nave, sino también para nuestras propias personas.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 10
Como el puerto no era a propósito para invernar, la mayoría decidió hacerse a la mar desde allí, por si era posible llegar a Fénica, un puerto de Creta que mira al suroeste y al noroeste, y pasar allí el invierno.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 12
Por eso os aconsejo que toméis alimento, pues os conviene para vuestra propia salvación
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 34
Tuvieron para con nosotros toda suerte de consideraciones y a nuestra partida nos proveyeron de lo necesario.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 10
Por este motivo os llamé para veros y hablaros, pues precisamente por la esperanza de Israel llevo yo estas cadenas.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 20
Je ferai paraître des prodiges en haut dans le ciel et des miracles en bas sur la terre, "du sang, du feu, et une vapeur de fumée
Actes des Apôtres, Chapitre 2, Verse 19
La crainte s’emparait de chacun, et il se faisait beaucoup de prodiges et de miracles par les apôtres.
Actes des Apôtres, Chapitre 2, Verse 43
Une grande crainte s’empara de toute l’assemblée et de tous ceux qui apprirent ces choses.
Actes des Apôtres, Chapitre 5, Verse 11
Car des esprits impurs sortirent de plusieurs démoniaques, en poussant de grands cris, et beaucoup de paralytiques et de boiteux furent guéris.
Actes des Apôtres, Chapitre 8, Verse 7
Il y avait auparavant dans la ville un homme nommé Simon, qui, se donnant pour un personnage important, exerçait la magie et provoquait l’étonnement du peuple de la Samarie.
Actes des Apôtres, Chapitre 8, Verse 9
Il y trouva un homme nommé Énée, couché sur un lit depuis huit ans, et paralytique.
Actes des Apôtres, Chapitre 9, Verse 33
Il eut faim, et il voulut manger. Pendant qu’on lui préparait à manger, il tomba en extase.
Actes des Apôtres, Chapitre 10, Verse 10
Après l’avoir saisi et jeté en prison, il le mit sous la garde de quatre escouades de quatre soldats chacune, avec l’intention de le faire comparaître devant le peuple après la Pâque.
Actes des Apôtres, Chapitre 12, Verse 4
La nuit qui précéda le jour où Hérode allait le faire comparaître, Pierre, lié de deux chaînes, dormait entre deux soldats
Actes des Apôtres, Chapitre 12, Verse 6
Paul et ses compagnons, s’étant embarqués à Paphos, se rendirent à Perge en Pamphylie. Jean se sépara d’eux, et retourna à Jérusalem.
Actes des Apôtres, Chapitre 13, Verse 13
Voyez, contempteurs, soyez étonnés et disparaissez
Actes des Apôtres, Chapitre 13, Verse 41
Les maîtres de la servante, voyant disparaître l’espoir de leur gain, se saisirent de Paul et de Silas, et les traînèrent sur la place publique devant les magistrats.
Actes des Apôtres, Chapitre 16, Verse 19
Mais, comme quelques-uns restaient endurcis et incrédules, décriant devant la multitude la voie du Seigneur, il se retira d’eux, sépara les disciples, et enseigna chaque jour dans l’école d’un nommé Tyrannus.
Actes des Apôtres, Chapitre 19, Verse 9
Cela fut connu de tous les Juifs et de tous les Grecs qui demeuraient à Éphèse, et la crainte s’empara d’eux tous, et le nom du Seigneur Jésus était glorifié.
Actes des Apôtres, Chapitre 19, Verse 17
Après ces jours-là, nous fîmes nos préparatifs, et nous montâmes à Jérusalem.
Actes des Apôtres, Chapitre 21, Verse 15
Car ils avaient vu auparavant Trophime d’Éphèse avec lui dans la ville, et ils croyaient que Paul l’avait fait entrer dans le temple.
Actes des Apôtres, Chapitre 21, Verse 29
C’était à eux de paraître en ta présence et de se porter accusateurs, s’ils avaient quelque chose contre moi.
Actes des Apôtres, Chapitre 24, Verse 19
lui demandèrent comme une faveur qu’il le fît venir à Jérusalem. Ils préparaient un guet-apens, pour le tuer en chemin.
Actes des Apôtres, Chapitre 25, Verse 3
Paul dit : C’est devant le tribunal de César que je comparais, c’est là que je dois être jugé. Je n’ai fait aucun tort aux Juifs, comme tu le sais fort bien.
Actes des Apôtres, Chapitre 25, Verse 10
For unclean spirits came out of many of those who had them. They came out, crying with a loud voice. Many who had been paralyzed and lame were healed.
Acts of the Apostles, Chapter 8, Verse 7
There he found a certain man named Aeneas, who had been bedridden for eight years, because he was paralyzed.
Acts of the Apostles, Chapter 9, Verse 33
As they served the Lord and fasted, the Holy Spirit said, “Separate Barnabas and Saul for me, for the work to which I have called them.”
Acts of the Apostles, Chapter 13, Verse 2
Then the contention grew so sharp that they separated from each other. Barnabas took Mark with him, and sailed away to Cyprus,
Acts of the Apostles, Chapter 15, Verse 39
But when some were hardened and disobedient, speaking evil of the Way before the multitude, he departed from them, and separated the disciples, reasoning daily in the school of Tyrannus.
Acts of the Apostles, Chapter 19, Verse 9
Os quais lhes disseram: Homens galileus, por que estais olhando para o céu? Esse Jesus, que dentre vós foi recebido em cima no céu, há de vir assim como para o céu o vistes ir.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 1, Verso 11
Então voltaram para Jerusalém, do monte chamado das Oliveiras, o qual está perto de Jerusalém, à distância do caminho de um sábado.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 1, Verso 12
Para que tome parte neste ministério e apostolado, de que Judas se desviou, para ir para o seu próprio lugar.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 1, Verso 25
E todos se maravilhavam e estavam suspensos, dizendo uns para os outros: Que quer isto dizer?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 2, Verso 12
Porque dele disse Davi: Sempre via diante de mim o Senhor, Porque está à minha direita, para que eu não seja comovido
Atos dos Apóstolos, Capítulo 2, Verso 25
Sendo, pois, ele profeta, e sabendo que Deus lhe havia prometido com juramento que do fruto de seus lombos, segundo a carne, levantaria o Cristo, para o assentar sobre o seu trono,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 2, Verso 30
E disse-lhes Pedro: Arrependei-vos, e cada um de vós seja batizado em nome de Jesus Cristo, para perdão dos pecados
Atos dos Apóstolos, Capítulo 2, Verso 38
E era trazido um homem que desde o ventre de sua mãe era coxo, o qual todos os dias punham à porta do templo, chamada Formosa, para pedir esmola aos que entravam.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 2
E Pedro, com João, fitando os olhos nele, disse: Olha para nós.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 4
E olhou para eles, esperando receber deles alguma coisa.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 5
E, apegando-se o coxo, que fora curado, a Pedro e João, todo o povo correu atônito para junto deles, ao alpendre chamado de Salomão.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 11
E quando Pedro viu isto, disse ao povo: Homens israelitas, por que vos maravilhais disto? Ou, por que olhais tanto para nós, como se por nossa própria virtude ou santidade fizéssemos andar este homem?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 12
Arrependei-vos, pois, e convertei-vos, para que sejam apagados os vossos pecados, e venham assim os tempos do refrigério pela presença do Senhor,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 19
Ressuscitando Deus a seu Filho Jesus, primeiro o enviou a vós, para que nisso vos abençoasse, no apartar, a cada um de vós, das vossas maldades.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 3, Verso 26
Mas, para que não se divulgue mais entre o povo, ameacemo-los para que não falem mais nesse nome a homem algum.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 17
Mas eles ainda os ameaçaram mais e, não achando motivo para os castigar, deixaram-nos ir, por causa do povo
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 21
E, soltos eles, foram para os seus, e contaram tudo o que lhes disseram os principais dos sacerdotes e os anciãos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 23
Para fazerem tudo o que a tua mão e o teu conselho tinham anteriormente determinado que se havia de fazer.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 28
Agora, pois, ó Senhor, olha para as suas ameaças, e concede aos teus servos que falem com toda a ousadia a tua palavra
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 29
Enquanto estendes a tua mão para curar, e para que se façam sinais e prodígios pelo nome de teu santo Filho Jesus.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 4, Verso 30
Disse então Pedro: Ananias, por que encheu Satanás o teu coração, para que mentisses ao Espírito Santo, e retivesses parte do preço da herdade?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 3
Guardando-a não ficava para ti? E, vendida, não estava em teu poder? Por que formaste este desígnio em teu coração? Não mentiste aos homens, mas a Deus.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 4
E, levantando-se os moços, cobriram o morto e, transportando-o para fora, o sepultaram.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 6
Então Pedro lhe disse: Por que é que entre vós vos concertastes para tentar o Espírito do Senhor? Eis aí à porta os pés dos que sepultaram o teu marido, e também te levarão a ti.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 9
De sorte que transportavam os enfermos para as ruas, e os punham em leitos e em camilhas para que ao menos a sombra de Pedro, quando este passasse, cobrisse alguns deles.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 15
Mas de noite um anjo do Senhor abriu as portas da prisão e, tirando-os para fora, disse:
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 19
E, ouvindo eles isto, entraram de manhã cedo no templo, e ensinavam. Chegando, porém, o sumo sacerdote e os que estavam com ele, convocaram o conselho, e a todos os anciãos dos filhos de Israel, e enviaram ao cárcere, para que de lá os trouxessem.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 21
Deus com a sua destra o elevou a Príncipe e Salvador, para dar a Israel o arrependimento e a remissão dos pecados.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 31
Mas, levantando-se no conselho um certo fariseu, chamado Gamaliel, doutor da lei, venerado por todo o povo, mandou que por um pouco levassem para fora os apóstolos
Atos dos Apóstolos, Capítulo 5, Verso 34
Então subornaram uns homens, para que dissessem: Ouvimos-lhe proferir palavras blasfemas contra Moisés e contra Deus.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 6, Verso 11
Então saiu da terra dos caldeus, e habitou em Harã. E dali, depois que seu pai faleceu, Deus o trouxe para esta terra em que habitais agora.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 4
E os patriarcas, movidos de inveja, venderam José para o Egito
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 9
E foram transportados para Siquém, e depositados na sepultura que Abraão comprara por certa soma de dinheiro aos filhos de Emor, pai de Siquém.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 16
Esse, usando de astúcia contra a nossa linhagem, maltratou nossos pais, a ponto de os fazer enjeitar as suas crianças, para que não se multiplicassem.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 19
Foi este que os conduziu para fora, fazendo prodígios e sinais na terra do Egito, e no Mar Vermelho, e no deserto, por quarenta anos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 36
Este é o que esteve entre a congregação no deserto, com o anjo que lhe falava no monte Sinai, e com nossos pais, o qual recebeu as palavras de vida para no-las dar.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 38
Antes tomastes o tabernáculo de Moloque, E a estrela do vosso deus Renfã, Figuras que vós fizestes para as adorar. Transportar-vos-ei, pois, para além da Babilônia.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 43
O qual, nossos pais, recebendo-o também, o levaram com Josué quando entraram na posse das nações que Deus lançou para fora da presença de nossos pais, até aos dias de Davi,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 45
Que achou graça diante de Deus, e pediu que pudesse achar tabernáculo para o Deus de Jacó.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 46
Mas eles gritaram com grande voz, taparam os seus ouvidos, e arremeteram unânimes contra ele.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 7, Verso 57
Os apóstolos, pois, que estavam em Jerusalém, ouvindo que Samaria recebera a palavra de Deus, enviaram para lá Pedro e João.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 14
Os quais, tendo descido, oraram por eles para que recebessem o Espírito Santo
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 15
Dizendo: Dai-me também a mim esse poder, para que aquele sobre quem eu puser as mãos receba o Espírito Santo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 19
Mas disse-lhe Pedro: O teu dinheiro seja contigo para perdição, pois cuidaste que o dom de Deus se alcança por dinheiro.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 20
Arrepende-te, pois, dessa tua iniqüidade, e ora a Deus, para que porventura te seja perdoado o pensamento do teu coração
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 22
Respondendo, porém, Simão, disse: Orai vós por mim ao Senhor, para que nada do que dissestes venha sobre mim.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 24
Tendo eles, pois, testificado e falado a palavra do Senhor, voltaram para Jerusalém e em muitas aldeias dos samaritanos anunciaram o evangelho.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 25
E o anjo do Senhor falou a Filipe, dizendo: Levanta-te, e vai para o lado do sul, ao caminho que desce de Jerusalém para Gaza, que está deserta.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 26
E o lugar da Escritura que lia era este: Foi levado como a ovelha para o matadouro
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 32
E mandou parar o carro, e desceram ambos à água, tanto Filipe como o eunuco, e o batizou.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 8, Verso 38
E pediu-lhe cartas para Damasco, para as sinagogas, a fim de que, se encontrasse alguns daquela seita, quer homens quer mulheres, os conduzisse presos a Jerusalém.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 2
E ele disse: Quem és, Senhor? E disse o Senhor: Eu sou Jesus, a quem tu persegues. Duro é para ti recalcitrar contra os aguilhões.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 5
E os homens, que iam com ele, pararam espantados, ouvindo a voz, mas não vendo ninguém.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 7
E numa visão ele viu que entrava um homem chamado Ananias, e punha sobre ele a mão, para que tornasse a ver.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 12
E aqui tem poder dos principais dos sacerdotes para prender a todos os que invocam o teu nome.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 14
Disse-lhe, porém, o Senhor: Vai, porque este é para mim um vaso escolhido, para levar o meu nome diante dos gentios, e dos reis e dos filhos de Israel.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 15
E Ananias foi, e entrou na casa e, impondo-lhe as mãos, disse: Irmão Saulo, o Senhor Jesus, que te apareceu no caminho por onde vinhas, me enviou, para que tornes a ver e sejas cheio do Espírito Santo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 17
E todos os que o ouviam estavam atônitos, e diziam: Não é este o que em Jerusalém perseguia os que invocavam este nome, e para isso veio aqui, para os levar presos aos principais dos sacerdotes?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 21
E, tendo passado muitos dias, os judeus tomaram conselho entre si para o matar.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 23
E achou ali certo homem, chamado Enéias, jazendo numa cama havia oito anos, o qual era paralítico.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 33
Mas Pedro, fazendo sair a todos, pôs-se de joelhos e orou: e, voltando-se para o corpo, disse: Tabita, levanta-te. E ela abriu os olhos, e, vendo a Pedro, assentou-se.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 9, Verso 40
Este, quase à hora nona do dia, viu claramente numa visão um anjo de Deus, que se dirigia para ele e dizia: Cornélio.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 3
O qual, fixando os olhos nele, e muito atemorizado, disse: Que é, Senhor? E disse-lhe: As tuas orações e as tuas esmolas têm subido para memória diante de Deus
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 4
E no dia seguinte, indo eles seu caminho, e estando já perto da cidade, subiu Pedro ao terraço para orar, quase à hora sexta.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 9
E viu o céu aberto, e que descia um vaso, como se fosse um grande lençol atado pelas quatro pontas, e vindo para a terra.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 11
E estando Pedro duvidando entre si acerca do que seria aquela visão que tinha visto, eis que os homens que foram enviados por Cornélio pararam à porta, perguntando pela casa de Simão.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 17
E, descendo Pedro para junto dos homens que lhe foram enviados por Cornélio, disse: Sou eu a quem procurais
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 21
E eles disseram: Cornélio, o centurião, homem justo e temente a Deus, e que tem bom testemunho de toda a nação dos judeus, foi avisado por um santo anjo para que te chamasse a sua casa, e ouvisse as tuas palavras.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 22
Então, chamando-os para dentro, os recebeu em casa. E no dia seguinte foi Pedro com eles, e foram com ele alguns irmãos de Jope.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 23
E logo mandei chamar-te, e bem fizeste em vir. Agora, pois, estamos todos presentes diante de Deus, para ouvir tudo quanto por Deus te é mandado.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 33
Respondeu, então, Pedro: Pode alguém porventura recusar a água, para que não sejam batizados estes, que também receberam como nós o Espírito Santo?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 10, Verso 47
E eis que, na mesma hora, pararam, junto da casa em que eu estava, três homens que me foram enviados de Cesaréia.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 11, Verso 11
Portanto, se Deus lhes deu o mesmo dom que a nós, quando havemos crido no Senhor Jesus Cristo, quem era então eu, para que pudesse resistir a Deus?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 11, Verso 17
E, ouvindo estas coisas, apaziguaram-se, e glorificaram a Deus, dizendo: Na verdade até aos gentios deu Deus o arrependimento para a vida.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 11, Verso 18
E partiu Barnabé para Tarso, a buscar Saulo
Atos dos Apóstolos, Capítulo 11, Verso 25
E naqueles dias desceram profetas de Jerusalém para Antioquia.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 11, Verso 27
E por aquele mesmo tempo o rei Herodes estendeu as mãos sobre alguns da igreja, para os maltratar
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 1
E, havendo-o prendido, o encerrou na prisão, entregando-o a quatro quaternos de soldados, para que o guardassem, querendo apresentá-lo ao povo depois da páscoa.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 4
E quando Herodes estava para o fazer comparecer, nessa mesma noite estava Pedro dormindo entre dois soldados, ligado com duas cadeias, e os guardas diante da porta guardavam a prisão.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 6
E, quando passaram a primeira e segunda guardas, chegaram à porta de ferro, que dá para a cidade, a qual se lhes abriu por si mesma
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 10
E, conhecendo a voz de Pedro, de gozo não abriu a porta, mas, correndo para dentro, anunciou que Pedro estava à porta.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 14
E acenando-lhes ele com a mão para que se calassem, contou-lhes como o Senhor o tirara da prisão, e disse: Anunciai isto a Tiago e aos irmãos. E, saindo, partiu para outro lugar.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 17
E, quando Herodes o procurou e o não achou, feita inquirição aos guardas, mandou-os justiçar. E, partindo da Judéia para Cesaréia, ficou ali.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 12, Verso 19
E, servindo eles ao Senhor, e jejuando, disse o Espírito Santo: Apartai-me a Barnabé e a Saulo para a obra a que os tenho chamado.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 2
E assim estes, enviados pelo Espírito Santo, desceram a Selêucia e dali navegaram para Chipre.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 4
E, partindo de Pafos, Paulo e os que estavam com ele chegaram a Perge, da Panfília. Mas João, apartando-se deles, voltou para Jerusalém.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 13
E, depois da lição da lei e dos profetas, lhes mandaram dizer os principais da sinagoga: Homens irmãos, se tendes alguma palavra de consolação para o povo, falai.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 15
Da descendência deste, conforme a promessa, levantou Deus a Jesus para Salvador de Israel
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 23
E ele por muitos dias foi visto pelos que subiram com ele da Galiléia a Jerusalém, e são suas testemunhas para com o povo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 31
E que o ressuscitaria dentre os mortos, para nunca mais tornar à corrupção, disse-o assim: As santas e fiéis bênçãos de Davi vos darei.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 34
E no sábado seguinte ajuntou-se quase toda a cidade para ouvir a palavra de Deus.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 44
Porque o Senhor assim no-lo mandou: Eu te pus para luz dos gentios, A fim de que sejas para salvação até os confins da terra.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 47
Sacudindo, porém, contra eles o pó dos seus pés, partiram para Icônio.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 13, Verso 51
E havendo um motim, tanto dos judeus como dos gentios, com os seus principais, para os insultarem e apedrejarem.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 5
Sabendo-o eles, fugiram para Listra e Derbe, cidades de Licaônia, e para a província circunvizinha
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 6
Este ouviu falar Paulo, que, fixando nele os olhos, e vendo que tinha fé para ser curado,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 9
E o sacerdote de Júpiter, cujo templo estava em frente da cidade, trazendo para a entrada da porta touros e grinaldas, queria com a multidão sacrificar-lhes.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 13
Ouvindo, porém, isto os apóstolos Barnabé e Paulo, rasgaram as suas vestes, e saltaram para o meio da multidão, clamando,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 14
Sobrevieram, porém, uns judeus de Antioquia e de Icônio que, tendo convencido a multidão, apedrejaram a Paulo e o arrastaram para fora da cidade, cuidando que estava morto.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 19
Mas, rodeando-o os discípulos, levantou-se, e entrou na cidade, e no dia seguinte saiu com Barnabé para Derbe.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 20
E, tendo anunciado o evangelho naquela cidade e feito muitos discípulos, voltaram para Listra, e Icônio e Antioquia,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 21
E dali navegaram para Antioquia, de onde tinham sido encomendados à graça de Deus para a obra que já haviam cumprido.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 14, Verso 26
Congregaram-se, pois, os apóstolos e os anciãos para considerar este assunto.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 6
E, havendo grande contenda, levantou-se Pedro e disse-lhes: Homens irmãos, bem sabeis que já há muito tempo Deus me elegeu dentre nós, para que os gentios ouvissem da minha boca a palavra do evangelho, e cressem.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 7
Simão relatou como primeiramente Deus visitou os gentios, para tomar deles um povo para o seu nome.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 14
Para que o restante dos homens busque ao Senhor, E todos os gentios, sobre os quais o meu nome é invocado, Diz o Senhor, que faz todas estas coisas,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 17
Tendo eles então se despedido, partiram para Antioquia e, ajuntando a multidão, entregaram a carta.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 30
E, detendo-se ali algum tempo, os irmãos os deixaram voltar em paz para os apóstolos
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 33
E alguns dias depois, disse Paulo a Barnabé: Tornemos a visitar nossos irmãos por todas as cidades em que já anunciamos a palavra do Senhor, para ver como estão.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 36
E tal contenda houve entre eles, que se apartaram um do outro. Barnabé, levando consigo a Marcos, navegou para Chipre.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 15, Verso 39
E, quando iam passando pelas cidades, lhes entregavam, para serem observados, os decretos que haviam sido estabelecidos pelos apóstolos e anciãos em Jerusalém.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 4
E, quando chegaram a Mísia, intentavam ir para Bitínia, mas o Espírito não lho permitiu.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 7
E, logo depois desta visão, procuramos partir para a Macedônia, concluindo que o Senhor nos chamava para lhes anunciarmos o evangelho.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 10
E, navegando de Trôade, fomos correndo em caminho direito para a Samotrácia e, no dia seguinte, para Neápolis
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 11
E dali para Filipos, que é a primeira cidade desta parte da Macedônia, e é uma colônia
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 12
E no dia de sábado saímos fora das portas, para a beira do rio, onde se costumava fazer oração
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 13
E uma certa mulher, chamada Lídia, vendedora de púrpura, da cidade de Tiatira, e que servia a Deus, nos ouvia, e o Senhor lhe abriu o coração para que estivesse atenta ao que Paulo dizia.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 14
E, tirando-os para fora, disse: Senhores, que é necessário que eu faça para me salvar?
Atos dos Apóstolos, Capítulo 16, Verso 30
Mas os judeus desobedientes, movidos de inveja, tomaram consigo alguns homens perversos, dentre os vadios e, ajuntando o povo, alvoroçaram a cidade, e assaltando a casa de Jasom, procuravam trazê-los para junto do povo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 17, Verso 5
E os que acompanhavam Paulo o levaram até Atenas, e, recebendo ordem para que Silas e Timóteo fossem ter com ele o mais depressa possível, partiram.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 17, Verso 15
E de um só sangue fez toda a geração dos homens, para habitar sobre toda a face da terra, determinando os tempos já dantes ordenados, e os limites da sua habitação
Atos dos Apóstolos, Capítulo 17, Verso 26
Para que buscassem ao Senhor, se porventura, tateando, o pudessem achar
Atos dos Apóstolos, Capítulo 17, Verso 27
Porque eu sou contigo, e ninguém lançará mão de ti para te fazer mal, pois tenho muito povo nesta cidade.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 18, Verso 10
E Paulo, ficando ainda ali muitos dias, despediu-se dos irmãos, e dali navegou para a Síria, e com ele Priscila e Áqüila, tendo rapado a cabeça em Cencréia, porque tinha voto.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 18, Verso 18
Então tiraram Alexandre dentre a multidão, impelindo-o os judeus para diante
Atos dos Apóstolos, Capítulo 19, Verso 33
E, depois que cessou o alvoroço, Paulo chamou a si os discípulos e, abraçando-os, saiu para a macedônia.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 1
E, passando ali três meses, e sendo-lhe pelos judeus postas ciladas, como tivesse de navegar para a Síria, determinou voltar pela macedônia.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 3
E no primeiro dia da semana, ajuntando-se os discípulos para partir o pão, Paulo, que havia de partir no dia seguinte, falava com eles
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 7
Porque já Paulo tinha determinado passar ao largo de Éfeso, para não gastar tempo na Ásia. Apressava-se, pois, para estar, se lhe fosse possível, em Jerusalém no dia de Pentecostes.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 16
E agora, eis que, ligado eu pelo espírito, vou para Jerusalém, não sabendo o que lá me há de acontecer,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 22
Mas em nada tenho a minha vida por preciosa, contanto que cumpra com alegria a minha carreira, e o ministério que recebi do Senhor Jesus, para dar testemunho do evangelho da graça de Deus.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 24
Olhai, pois, por vós, e por todo o rebanho sobre que o Espírito Santo vos constituiu bispos, para apascentardes a igreja de Deus, que ele resgatou com seu próprio sangue.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 28
Porque eu sei isto que, depois da minha partida, entrarão no meio de vós lobos cruéis, que não pouparão ao rebanho
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 29
E que de entre vós mesmos se levantarão homens que falarão coisas perversas, para atraírem os discípulos após si.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 30
Sim, vós mesmos sabeis que para o que me era necessário a mim, e aos que estão comigo, estas mãos me serviram.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 20, Verso 34
E aconteceu que, separando-nos deles, navegamos e fomos correndo caminho direito, e chegamos a Cós, e no dia seguinte a Rodes, de onde passamos a Pátara.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 21, Verso 1
E, achando um navio, que ia para a Fenícia, embarcamos nele, e partimos.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 21, Verso 2
E, indo já à vista de Chipre, deixando-a à esquerda, navegamos para a Síria e chegamos a Tiro
Atos dos Apóstolos, Capítulo 21, Verso 3
E depois daqueles dias, havendo feito os nossos preparativos, subimos a Jerusalém.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 21, Verso 15
Toma estes contigo, e santifica-te com eles, e faze por eles os gastos para que rapem a cabeça, e todos ficarão sabendo que nada há daquilo de que foram informados acerca de ti, mas que também tu mesmo andas guardando a lei.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 21, Verso 24
O qual, tomando logo consigo soldados e centuriões, correu para eles. E, quando viram o tribuno e os soldados, cessaram de ferir a Paulo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 21, Verso 32
Como também o sumo sacerdote me é testemunha, e todo o conselho dos anciãos. E, recebendo destes cartas para os irmãos, fui a Damasco, para trazer maniatados para Jerusalém aqueles que ali estivessem, a fim de que fossem castigados.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 22, Verso 5
E ele disse: O Deus de nossos pais de antemão te designou para que conheças a sua vontade, e vejas aquele Justo e ouças a voz da sua boca.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 22, Verso 14
Porque hás de ser sua testemunha para com todos os homens do que tens visto e ouvido.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 22, Verso 15
E aconteceu que, tornando eu para Jerusalém, quando orava no templo, fui arrebatado para fora de mim.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 22, Verso 17
E, clamando eles, e arrojando de si as vestes, e lançando pó para o ar,
Atos dos Apóstolos, Capítulo 22, Verso 23
O tribuno mandou que o levassem para a fortaleza, dizendo que o examinassem com açoites, para saber por que causa assim clamavam contra ele.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 22, Verso 24
E, havendo grande dissensão, o tribuno, temendo que Paulo fosse despedaçado por eles, mandou descer a soldadesca, para que o tirassem do meio deles, e o levassem para a fortaleza.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 23, Verso 10
Agora, pois, vós, com o conselho, rogai ao tribuno que vo-lo traga amanhã, como que querendo saber mais alguma coisa de seus negócios, e, antes que chegue, estaremos prontos para o matar.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 23, Verso 15
Tomando-o ele, pois, o levou ao tribuno, e disse: O preso Paulo, chamando-me a si, rogou-me que trouxesse este jovem, que tem alguma coisa para dizer-te.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 23, Verso 18
E, chamando dois centuriões, lhes disse: Aprontai para as três horas da noite duzentos soldados, e setenta de cavalaria, e duzentos arqueiros para irem até Cesaréia
Atos dos Apóstolos, Capítulo 23, Verso 23
E aparelhai cavalgaduras, para que, pondo nelas a Paulo, o levem salvo ao presidente Félix.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 23, Verso 24
Mas, para que não te detenha muito, rogo-te que, conforme a tua eqüidade, nos ouças por pouco tempo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 4
Paulo, porém, fazendo-lhe o presidente sinal que falasse, respondeu: Porque sei que já vai para muitos anos que desta nação és juiz, com tanto melhor ânimo respondo por mim.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 10
E por isso procuro sempre ter uma consciência sem ofensa, tanto para com Deus como para com os homens.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 16
Esperando ao mesmo tempo que Paulo lhe desse dinheiro, para que o soltasse
Atos dos Apóstolos, Capítulo 24, Verso 26
Pedindo como favor contra ele que o fizesse vir a Jerusalém, armando ciladas para o matarem no caminho.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 3
Mas Festo respondeu que Paulo estava guardado em Cesaréia, e que ele brevemente partiria para lá.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 4
Então Festo, tendo falado com o conselho, respondeu: Apelaste para César? para César irás.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 12
E, apelando Paulo para que fosse reservado ao conhecimento de Augusto, mandei que o guardassem até que o envie a César.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 21
E, no dia seguinte, vindo Agripa e Berenice, com muito aparato, entraram no auditório com os tribunos e homens principais da cidade, sendo trazido Paulo por mandado de Festo.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 23
Mas, achando eu que nenhuma coisa digna de morte fizera, e apelando ele mesmo também para Augusto, tenho determinado enviar-lho.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 25
Do qual não tenho coisa alguma certa que escreva ao meu senhor, e por isso perante vós o trouxe, principalmente perante ti, ó rei Agripa, para que, depois de interrogado, tenha alguma coisa que escrever.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 25, Verso 26
Mas levanta-te e põe-te sobre teus pés, porque te apareci por isto, para te pôr por ministro e testemunha tanto das coisas que tens visto como daquelas pelas quais te aparecerei ainda
Atos dos Apóstolos, Capítulo 26, Verso 16
Para lhes abrires os olhos, e das trevas os converteres à luz, e do poder de Satanás a Deus
Atos dos Apóstolos, Capítulo 26, Verso 18
E Agripa disse a Festo: Bem podia soltar-se este homem, se não houvera apelado para César.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 26, Verso 32
E, como se determinou que havíamos de navegar para a Itália, entregaram Paulo, e alguns outros presos, a um centurião por nome Júlio, da coorte augusta.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 1
E chegamos no dia seguinte a Sidom, e Júlio, tratando Paulo humanamente, lhe permitiu ir ver os amigos, para que cuidassem dele.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 3
E, achando ali o centurião um navio de Alexandria, que navegava para a Itália, nos fez embarcar nele.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 6
Dizendo-lhes: Senhores, vejo que a navegação há de ser incômoda, e com muito dano, não só para o navio e carga, mas também para as nossas vidas.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 10
E, como aquele porto não era cômodo para invernar, os mais deles foram de parecer que se partisse dali para ver se podiam chegar a Fenice, que é um porto de Creta que olha para o lado do vento da África e do Coro, e invernar ali.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 12
E, levado este para cima, usaram de todos os meios, cingindo o navio
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 17
Portanto, exorto-vos a que comais alguma coisa, pois é para a vossa saúde
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 34
Então a idéia dos soldados foi que matassem os presos para que nenhum fugisse, escapando a nado.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 27, Verso 42
Mas, opondo-se os judeus, foi-me forçoso apelar para César, não tendo, contudo, de que acusar a minha nação.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 28, Verso 19
Por esta causa vos chamei, para vos ver e falar
Atos dos Apóstolos, Capítulo 28, Verso 20
Porquanto o coração deste povo está endurecido, E com os ouvidos ouviram pesadamente, E fecharam os olhos, Para que nunca com os olhos vejam, Nem com os ouvidos ouçam, Nem do coração entendam, E se convertam, E eu os cure.
Atos dos Apóstolos, Capítulo 28, Verso 27