Ver da Capítulo Verso Capítulo Verso
[...]   Un hombre llamado Ananías, de acuerdo con su mujer Safira, vendió una propiedad,   [...]

Hechos de los Apóstoles: capítulo 5, verso 1

Search results

Term: quien • Found: 45
Pues en el libro de los Salmos está escrito: = Quede su majada desierta, y no haya quien habite en ella. Y también: Que otro reciba su cargo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 1, Verso 20
«Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 2, Verso 36
El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, a quien vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando éste estaba resuelto a ponerle en libertad.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 13
a quien debe retener el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de que Dios habló por boca de sus santos profetas.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 3, Verso 21
Les pusieron en medio y les preguntaban: «¿Con qué poder o en nombre de quién habéis hecho vosotros eso?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 7
puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por quién ha sido éste curado,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 9
sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazoreo, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 10
pues el hombre en quien se había realizado esta señal de curación tenía más de cuarenta años.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 22
«Porque verdaderamente en esta ciudad se han aliado Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has ungido,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 4, Verso 27
El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús a quien vosotros disteis muerte colgándole de un madero.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 5, Verso 30
y le libró de todas sus tribulaciones y le dio gracia y sabiduría ante Faraón, rey de Egipto, quien le nombró gobernador de Egipto y de toda su casa.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 10
después fue expuesto y le recogió la hija de Faraón, quien le crió como hijo suyo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 21
Pero el que maltrataba a su compañero le rechazó diciendo: "¿Quién te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros?
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 27
«A este Moisés, de quien renegaron diciéndole: ¿quién te ha nombrado jefe y juez?, a éste envió Dios como jefe y redentor por mano del ángel que se le apareció en la zarza.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 35
este es aquel a quien no quisieron obedecer nuestros padres, sino que le rechazaron para volver su corazón hacia Egipto,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 39
¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que anunciaban de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora habéis traicionado y asesinado
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 7, Verso 52
«Dadme a mí también este poder para que reciba el Espíritu Santo aquel a quien yo imponga las manos.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 19
El eunuco preguntó a Felipe: «Te ruego me digas de quién dice esto el profeta: ¿de sí mismo o de otro?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 8, Verso 34
El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 9, Verso 5
Ahora envía hombres a Joppe y haz venir a un tal Simón, a quien llaman Pedro.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 10, Verso 5
quien te dirá palabras que traerán la salvación para ti y para toda tu casa."
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 14
Por tanto, si Dios les ha concedido el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poner obstáculos a Dios?»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 11, Verso 17
quien, al reconocer la voz de Pedro, de pura alegría no abrió la puerta, sino que entró corriendo a anunciar que Pedro estaba a la puerta.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 12, Verso 14
Pues ahora, mira la mano del Señor sobre ti. Te quedarás ciego y no verás el sol hasta un tiempo determinado.» Al instante cayeron sobre él oscuridad y tinieblas y daba vueltas buscando quien le llevase de la mano.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 11
Depuso a éste y les suscitó por rey a David, de quien precisamente dio este testimonio: He encontrado a David, el hijo de Jesé, un hombre según mi corazón, que realizará todo lo que yo quiera.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 22
Al final de su carrera, Juan decía: "Yo no soy el que vosotros os pensáis, sino mirad que viene detrás de mí aquel a quien no soy digno de desatar las sandalias de los pies."
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 25
En cambio aquel a quien Dios resucitó, no experimentó la corrupción.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 13, Verso 37
A Bernabé le llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque era quien dirigía la palabra.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 12
Designaron presbíteros en cada Iglesia y después de hacer oración con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 14, Verso 23
Enviamos, pues, a Judas y Silas, quienes os expondrán esto mismo de viva voz:
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 15, Verso 27
explicándolas y probando que Cristo tenía que padecer y resucitar de entre los muertos y que «este Cristo es Jesús, a quien yo os anuncio».
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 17, Verso 3
Algunos exorcistas judíos ambulantes intentaron también invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, y decían: «Os conjuro por Jesús a quien predica Pablo.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 13
Pero el espíritu malo les respondió: «A Jesús le conozco y sé quién es Pablo
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 15
Y esto no solamente trae el peligro de que nuestra profesión caiga en descrédito, sino también de que el templo de la gran diosa Artemisa sea tenido en nada y venga a ser despojada de su grandeza aquella a quien adora toda el Asia y toda la tierra.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 27
Algunos de entre la gente aleccionaron a Alejandro a quien los judíos habían empujado hacia delante. Alejandro pidió silencio con la mano y quería dar explicaciones al pueblo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 33
Cuando el magistrado logró calmar a la gente, dijo: «Efesios, ¿quién hay que no sepa que la ciudad de los efesios es la guardiana del templo de la gran Artemisa y de su estatua caída del cielo?
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 19, Verso 35
«Y ahora yo sé que ya no volveréis a ver mi rostro ninguno de vosotros, entre quienes pasé predicando el Reino.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 20, Verso 25
se acercó a nosotros, tomó el cinturón de Pablo, se ató sus pies y sus manos y dijo: «Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al hombre de quien es este cinturón. Y le entregarán en manos de los gentiles.»
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 11
Pues habían visto anteriormente con él en la ciudad a Trofimo, de Éfeso, a quien creían que Pablo había introducido en el Templo.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 21, Verso 29
Yo respondí: "¿Quién eres, Señor?" Y él a mí: "Yo soy Jesús Nazoreo, a quien tú persigues."
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 22, Verso 8
solamente tenían contra él unas discusiones sobre su propia religión y sobre un tal Jesús, ya muerto, de quien Pablo afirma que vive.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 25, Verso 19
Yo respondí: "¿Quién eres, Señor?" Y me dijo el Señor: "Yo soy Jesús a quien tú persigues.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 26, Verso 15
Bien enterado está de estas cosas el rey, ante quien hablo con confianza
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 26, Verso 26
Pues esta noche se me ha presentado un ángel del Dios a quien pertenezco y a quien doy culto,
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 27, Verso 23
En las cercanías de aquel lugar tenía unas propiedades el principal de la isla llamado Publio, quien nos recibió y nos dio amablemente hospedaje durante tres días.
Hechos de los Apóstoles, Capítulo 28, Verso 7